Soñado amor

Mi querido amor:

Ahora mismo tenía en la cabeza un montón de palabras lindas para decirte, tenía muchas ideas que contarte, muchas cosas. Y al final, la nostalgia de pensar que sigues aferrado a esa idea líquida
de tus dudas, cualquier retoño de felicidad que pueda surgir en mi mente, muere lentamente.

-Mi amor escúchame-

Añoro mucho que riegues mi felicidad
como solías hacer,
para así sentirme amada otra vez.
Sueño con tenerte de regreso en mis brazos
como aquella vez en la que fui
la mujer más feliz
sobre la faz de la tierra.

-En aquella ocasión, el mundo me parecía chiquito comparado contigo, porque tú eras mi mundo-

Me pongo a leer esto que escribo… y me doy cuenta que estoy hablando en pasado, y me retuerce la idea de verme redactando palabras en ese tiempo. No quiero que queden así, ansío que retornen al presente mis pensamientos, que conviertan en felicidad. Yo no deseo a nadie que pueda estar cerca de mí, deseo el hombre, al único hombre que me ha hecho realmente feliz.

-Te deseo a ti
porque eres el que amo-

Quizás creas que esto sea lo mejor para mí, pero no es lo que yo deseo; yo te quiero a ti.

Por eso es que desde que te conocí lucho por ti, ahora tú no te rindas, estamos más cerca de poder poner fin a la infernal distancia que ha hecho tan difícil nuestro amor, así que regresa junto a mi, dame las fuerzas que necesito para seguir luchando.

No quiero morir en vida -enamorada de un recuerdo-, recuerdo que guardo como el más lindo de todos cuantos he vivido. Tengo buena memoria y no quiero olvidar que gracias a ti conocí el amor, el verdadero amor, y no quiero renunciar a él, ni quiero que tú tampoco renuncies…

-No cuando estamos tan enamorados los dos-

Te Amo…
Siéntelo como yo lo siento.

Siempre Tuya…

Autor: Cubanita

Publicado en Cartas | Etiquetas: | Déjame tu comentario

Amiga, creo en tu amistad

Mi querida amiga, hermana,
mi confidente:

Ahora que se han pasado los días de las fiestas y comienza un nuevo tiempo que nos invita a la reflexión, he tenido el tiempo suficiente para pensar, para poner sobre la balanza las cosas en las que creo, para reafirmar una vez más lo que tengo.

Me encuentro aquí, en el silencio de mi cuarto que se reduce a cuatro paredes cargadas de recuerdos y memorias; algunas dulces, otras amargas. Recuerdos que se van diluyendo con el tiempo, aliviando así el dolor que alguna vez nos hirió con aguijones despiadados, y aunque aún siguen ahí, ya no hieren con el mismo dolor de antaño.

Creo en tu amistad…
— Creo en tu fortaleza —

Creo en mis alegrías…
que se hacen doble cuando celebras mis logros.

Creo en mis tristezas…
que se dividen cuando lloras conmigo
y me das la mano para levantarme de mis fracasos.

Sabemos que no se debe dejar de luchar por lo que alguna vez soñamos “porque no hay sueño tan grande que no se pueda alcanzar, ni soñador tan pequeño que no pueda soñar”.

Por esas cosas misteriosas de la vida, protegía sin darme cuenta mi soledad, pero llegaste a mi vida como un rayo de sol, abriste tu corazón y por primera vez pude abrir las páginas de mi vida, pude abrir las memorias de un pasado suspendido en el tiempo que golpea fuerte.

Eres el sonido de la amistad que quiero escuchar, quiero saber que estás, quiero que sepas que estaré, quiero darte mi risa para que la riamos juntas, mi gozo para que seas feliz, mis manos de artesana para tallar el futuro y mis lágrimas cuando las tuyas se acaben.

Somos viajeras y muchas veces he pensado como tú, porque siempre hemos pensado que el amor infinito de Dios ha sido y será nuestro nervio y motor con la fuerza infinita del amor que implantó en nuestro corazón, Dios actúa de forma misteriosa y hay cosas en la vida que no son un proyecto, son más bien una obligación de devolver en una mínima parte lo que él nos ha dado.

Sé que muchas veces me he equivocado y tú me has comprendido, pido perdón por eso, y pido perdón por las muchas otras que se que estaré equivocada. No voy a repetir una vez más cuanto te quiero, sólo quiero que estés segura de ello, gracias por escucharme y comprender mis silencios.

Todo ha valido la pena, todo esfuerzo, todo camino, nos lleva a estar unidas en la distancia, aquí está mi mano, sé que encontraré la tuya cuando esté a punto de caer. Sigamos unidas, mi amiga, sigamos unidas hasta que Dios disponga de nuestras vidas. Gracias mi hermana virtual, gracias por tu amistad. “Aquí estoy, mañana estaré y mientras Dios me lo permita, seguiré estando”.

Te quiero mi amiga, mi hermana,
mi compañera de mis horas tristes y alegres;
para ti estas lineas.

Autor: Dulce Amanecer

Publicado en Cartas | Etiquetas: | Déjame tu comentario

Carta a un amigo

Hola,
Me tomé el tiempo, esta vez, para mandarte algo más personal, algo solamente para ti, es una cartita, que encierra todo lo que siento por ti.

Todos tenemos problemas, todos estamos mal, pero quiero que sepas que acá, de este lado del mundo hay alguien que piensa en ti y está dispuesta a escucharte y a ayudarte. Tal vez, no pueda hacerlo como quisiera, pero el simple hecho de saber que estoy, sé que te hará bien, comparto tus pensamientos, tus alegrías, tus tristezas, tus dudas, tus temores o sólo una simple charla que nos permite saber, que del otro lado, aunque no sepamos cómo somos en realidad, alguien nos lee…

No puedo cambiar tu suerte, ni tu destino, no puedo, algunas veces aliviar tus penas, pero sólo quiero que sepas, que te estoy brindando, mi mano, mi amistad y mi sinceridad…

Quería decirte esto, es raro ¿no?, pero es lo que me pasa y siento. Ojalá que el tiempo, nos permita, seguir manteniendo esto tan lindo llamado “AMISTAD”.

Ahora me despido, pero antes de hacerlo quiero que sepas, que no importa si nos conocemos o no, si estás lejos o no. Sólo puedo decirte:
“Gracias por brindarme la posibilidad de llegar a tu corazón, y dejarme ser tu amigo”.

TE REGALO UNA SONRISA,
TE REGALO MI MÁS PRECIADO TESORO:
¡TE REGALO MI AMISTAD!

Publicado en Cartas | Etiquetas: | Déjame tu comentario

Carta para una amiga

Amiga:

Primeramente, quiero darte las gracias por todo lo que me has dado; por tu compañía, tu apoyo, tu comprensión y presencia. Por brindarme la oportunidad de tener a mi lado a alguien como tú, alguien en quien confiar, con quien divertirme y con quién soñar.

Te pido perdón por todo lo que yo haya podido hacerte, por no ser tan buen amigo como tú; por haber faltado alguna vez en lealtad, ayuda, comprensión o apoyo. En verdad me arrepiento de todos los errores que hayan mermado mucho o poco nuestra amistad. Puedes tener certeza de que fueron errores inconscientes.

Tú siempre fuiste algo importante y especial para mí y lo sigues siendo. Formas parte de mi vida, de mis pensamientos, sentimientos, decisiones y emociones…

Mi cariño por ti es muy grande, y además has sabido ganártelo a pulso con tu especial forma de ser y de entregar tu amistad. Por eso, no a cualquiera le hago llamar “mi amiga” o la quiero como tal y sé que de alguna manera tú tampoco lo haces.

No debiera quedarte duda alguna de lo mucho que significas para mí, ni de tu lugar en mi ser.
Tal vez algunas veces ocultes tus sentimientos por temor al rechazo o a no ser correspondida o escuchada. Sin embargo, sé que conmigo al igual que con todos los demás, eres sincera y con las mejores intenciones de no lastimar a nadie.

Hemos pasado por tantas cosas juntos, buenas y malas, que ya nos conocemos perfectamente. Por eso nuestra amistad crece y se hace más fuerte día con día al igual que nuestra unión… ¡Cuánta alegría me da que así sea!

Espero que si cambias, sea con plena convicción y siempre para tu bien, aunque sabes que tienes al menos mi aceptación y apoyo… no te dejes vencer por los sufrimientos quienes también te harán cambiar y de ti dependerá hacia donde te lleva ese cambio.

Te quiero y quiero que seas muy feliz porque lo mereces, si deseas que comparta no sólo esa felicidad contigo, sino todos los instantes de tu vida; aquí estoy y aquí estaré siempre. Tú lo sabes.

No me despido,
pues aquí estaré siempre; contigo…

Sinceramente:
Tu amigo.

¿EXISTE EL AMIGO PERFECTO?
Sólo nuestro corazón lo sabe…

Autor: Pedro Luis

Publicado en Cartas | Etiquetas: | Déjame tu comentario

Mi último ruego

Con mucho amor y temor te escribo:

Ya no puedo aguantar más esta pena que llevo por dentro.
Tu ausencia en mi vida es más fuerte de lo que puedo soportar.

Quisiera que me entendieras así como tú también quisieras que yo te entendiera, pero a veces no es posible. Momentos como estos son los momentos más tristes y dolorosos que hay, los que más daño nos hacen y los que más temor me provocan.

Reconozco que no soy perfecto, acepto que a veces no soy ni la sombra de lo que desearías que fuera. Que sin darme cuenta y aun sin querer… despierto en ti la ira o quizás la tristeza por no saber controlar mis impulsos… ni tampoco respetar tu cariño… Por herir tu orgullo y traicionar lo más sagrado… que un día me regalaste y no supe cuidar.

Y ahora, que estoy solo,
¿qué voy a hacer, amor mío?
¿Qué voy a hacer sin ti?
No siento ganas de nada…
Sin ti… no siento siquiera la vida.

Muerto en vida… triste y vacío.
Maldigo la hora que dejé escapar el amor de mi vida. Culpa innegable de mi tonta soberbia… fruto amargo de mi vil cobardía. Bien merecido lo tengo y muy caro lo estoy pagando. Pero es tanto el dolor y la pena, que no encuentro forma alguna de reparar el daño que te he hecho. Mil veces quisiera pedirte, mil veces quisiera rogarte y aun así serian pocas las penas que habría de pagarte.

Es por eso… que con el corazón en la mano y con honda tristeza y arrepentimiento,
me postro ante ti derrotado y humillado reconociendo mi culpa y pidiendo perdón por todo el DOLOR que hay en tu pecho.

Sí… ese dolor que no se quita, que agobia, ahoga, te quita el sueño y no te deja sonreír aun a pesar del tiempo.
Y te preguntarás… “¿Cómo es que yo sé que sientes eso?”
Sencillamente porque con tu partida yo también lo siento.

No sé si esto que digo sirva de algo, pues con unas cuantas palabras no puedo borrar el pasado. Te pido y te ruego me des una oportunidad (sólo una) para demostrarte que he cambiado. Para gritar al mundo a los cuatro vientos que tú eres el amor de mi vida y que soy sólo yo un pobre diablo.

Dicen que las palabras se las lleva el viento y es por eso que escribo todo esto:

Para que no quede duda de lo que reconozco y acepto.
Para que todo el mundo lo lea y se entere: que eres tú y solo tú quien reina mi corazón y mis pensamientos.
Que me equivoqué y me arrepiento, y que sólo espero tu inexorable veredicto. De volver o alejarte de mí para siempre, convertido en prisionero de mi amargo arrepentimiento.

Autor: Santolino

Publicado en Cartas | Etiquetas: | Déjame tu comentario

Un poema, una carta, un solo y grande amor

Escribo un beso para ti, escribo una caricia.
Traigo para ti un poema que parece carta,
o quizás es una carta que sueña ser poema,
traigo para ti un verso de amor interminable,
te escribí hoy unas frases reconocibles,
unas frases que amas y que esperas,
unas frases que te gustará reencontrar:

Traigo en los ojos y en los bolsillos un tiempo nuevo y un espacio unánime. Traigo un mes y una semana que sabe a nosotros, y dos o tres minutos misteriosos sólo para nosotros.

Traigo para ti la alegría que tú siempre traes para mí, traigo escritas para ti las cosas que dependen de este amor, las cosas que dependen de cada mes, las cosas que dependen del
gorrión y de la nube renacida.

Todos los meses del año están en tu boca, hoy depende de mis manos, depende de mis versos, depende de estas frases que llegan a tus ojos, escribo esta carta tuya como si este mes no fuera a quedarse con nosotros, como si todo nuestro tiempo dependiera de esta carta de amor. Escribo otra carta tuya como si cada mes no fuese un poema…

Escribo un beso para ti, es una carta, escribo una caricia, es otra carta que no tiene manos pero tiene labios, es otra carta que no tiene pétalos pero tiene aromas, es una carta que tiene alas para volar miles de kilómetros, hasta donde está tu mirada de luna.

Lee siempre nuestras cartas, las de febrero y las de marzo, y las de todos los tiempos, y las que parecen no tener tiempo definido. -Nuestro amor no tiene tiempo ni fronteras-

Busca dentro de ti la magia de este amor que yo también siento, amor que se transforma, que sorprende con nuevos alegrías, busca dentro de ti una luna creciente.

Ama esa luna que te lleva mi sueño, ama todo aquello que te lleve mi recuerdo lejano, mi beso cercano, busca dentro de ti una mirada mía, yo buscaré un beso tuyo en el silencio de mis labios.

Convierte en agua esta noche, convierte en agua tus cabellos, convierte en agua mis manos, y bebamos de este amor que depura los inviernos, y que siga fluyendo este amor por nuestra sangre, como flores líquida.

Bebamos siempre un amor leal,
un amor primero, un amor sincero,
-tú y yo, un amor genuino, un amor exacto-

Quiero que seas noche, quiero que seas agua, quiero que seas nieve y que también seas sol, te quiero siempre a mi lado, quiero que seas mi día, mi madrugada, quiero que recuerdes siempre este mes que llegó con nuevas ilusiones.

Escribo una caricia para ti, es una carta,
escribo un beso para ti, es un poema…

Cada mes está en tu boca, este mes está dictando nuestras cartas, está silbando una melodía recién amanecida, está iluminada con renovadas esperanzas, dos nostalgias paralelas.

Tú y yo.
Este mes mi corazón te está escribiendo una caricia, o quizás un poema, pues eso es nuestro amor.

Desde mi rincón para ti,

autor: Shoshan

Publicado en Cartas | Etiquetas: | Déjame tu comentario

¿Por qué te amo?

¿Sabes? Hoy amanecí con una duda…
¿Por qué te amo tanto?
¿Por qué Dios te puso en mi camino?

Quizá te pueda decir porque eres muy bella, quizá te pueda decir porque eres muy tierna, quizá te pueda decir porque sólo tú me has de dar el cariño y amor que siempre anhelé.

Todo lo que te digo es muy cierto, pero… ¿te amo por eso?
Muchas veces se lo he preguntado a mi corazón. Su respuesta fue… la amas por ser la persona más dulce y por tener el corazón mas blando de este mundo.

Es verdad, mi corazón tiene mucha razón, pero…. no contento con eso fui y le pregunté a mi mente la cual me contesto: “es simple, la amas por su delicadeza, por su inteligencia y porque es la única que te escucha y parece entender cada palabra tuya”, muy buena respuesta ¿no crees? pero… ¿es por eso que te amo?

Es muy cierto, te amo por todo lo que digo pero…
¿es razón suficiente para amarte?

Quise preguntárselo a mi espíritu, entonces me puse a meditar, cuando vagando estuve por el mundo al fin me encontré con mi espíritu, que por cierto lo encontré muy triste, pero feliz a la vez le pregunte que era lo que le pasaba, el sólo me dijo: te estuve esperando sabía que llegarías a mí y gritó al cielo ¡gracias mi amor! ¡gracias Dios!, me sorprendí totalmente.

Mi espíritu me dijo: “Sé a qué vienes, lástima que hayas venido hasta acá para saber tu respuesta… ¡pues mira!… La respuesta está frente a ti”… quedé atónito, no sabía a qué se refería. “Sabes… por eso estoy triste, porque la respuesta camina junto a ti cada minuto de tu vida”; yo aún confundido miraba a todos lados sin encontrar la respuesta, mi espíritu me sacudió de los hombros y me gritó: “¡Mira a tu alrededor!”, entonces cuando volví en si, me di cuenta que la respuesta era mi espíritu, mi alma.

Desde que te conocí sentí que mi alma volvió a mí, sentí que esa parte que había perdido regresaba a mi lado, sentí que desde que te conocí soy el ser más completo de esta vida, hoy son muchos ya los días de estar a tu lado, días de infinita alegría, meses de locuras por verte, meses que parecían décadas, en verdad te doy gracias por dejarme conocerte tal y como eres, por darme permiso de explorar por cada rincón de tu vida y hacer mías las fantasías más cohibidas.

Te doy gracias por dejarme saber que existes, por dejarme pensar que como yo nadie podrá amar, por darle las respuestas más obvias a las preguntas más complicadas sobre mi vida.

¿Por qué te amo tanto? Es muy simple mi amor…
te amo tanto por dejarme reencontrarme conmigo mismo,
con mi espíritu, con mi alma.

¿Por qué Dios te puso en mi camino?…
sencillamente, porque sólo alguien como tú
podría llenarme de felicidad.

Pero… sí, no hay duda que encontré las respuestas aunque me hayan dejado otra duda. ¿Acaso tú no eres mi alma?… puesto que, ¿acaso no era a ti a quien buscaba?

Sé que encontraría la respuesta, pero esas respuestas me traerían más preguntas y quien sabe… mi última sería si yo soy tú o si tú eres yo.

Tal vez lo único que logre con esta carta es confundirte más y más, pero… entiende lo que escribí… Lo único que entiendo es que te amo; nunca lo dudes: ¡te amo!

Y que pase lo que pase siempre será así, pues desde que te conocí vivo para ti, moriría por ti, a Dios rogaré por ti y hasta en tu marioneta me convertiría por ti.

Mil hojas escribiría, mil lapiceros acabaría, sentado me quedaría, sólo para decirte el motivo de mi vida ahora que estas tú, pero sólo dos palabras son capaces de resumirlo todo…

Sólo dos palabritas
son capaces de representarlo todo:
¡Te amo!

Publicado en Cartas | Etiquetas: | Déjame tu comentario

Carta de amor para mi hija

¡Hija mía!

Nacida de la hora esperada, en la que los sueños claman, realizaste el más grande anhelo de vida. Hay muchas cosas que debes aprender, pues quisiera que tu andar fuese liviano, pero con paso firme.

Quisiera ver un tu mundo un centenar de sueños, en los que al despertar de cada uno, llegues a la realización de tus anhelos.

Llena tu vida de dones divinos, deja que Dios te colme de virtudes y aprende que las bondades de la vida emanan de tu comportamiento.

Nada vale más en este andar pasajero que el amor hija mía, satúrate de él en cada paso que camines, y tu espíritu será recompensado. No desdeñes nunca a nadie, aprende a escuchar y comprender a los demás, pero guarda en silencio el secreto de quien te lo otorga, y quédate para ti esa lección de vida.

No permitas que nada turbe tu camino, manéjate de forma transparente y clara, si por error cayeras en alguna falta, se humilde, benevolente y justa contigo misma, para que puedas levantarte y elevar de nuevo el vuelo a tu destino.

Busca sabiduría en tu paso por la vida, ella la encontrarás en los ecos de los ancianos, nadie mejor que ellos, habrán de otorgarte ese precioso legado.

Aprende que la justicia jamás será cosa tuya, no podrás tomarla de tus manos, ella ha de venir a ti por tus acciones, ella ha de llegar cuando estés consciente de que tus actos no hieren a nadie.

Si te sientes en algún momento agredida, demuéstrate que sabes dar misericordia, que eres capaz de descifrar que no todos comulgan tu pensamiento, y que ello no te hace ni mejor, ni peor que los demás.

Aprende a dar sin mesura, pero no comprometas lo que no posees, no permitas nunca, que la mentira desequilibre tus ideas.

Vive la libertad como un despliegue, de que eres capaz de alcanzar todo lo que te propongas, más no hagas mal uso de ella, porque podrías deslumbrarte con un mundo, que sea sórdido, vil y oscuro.

No olvides, que todo aquello que deseamos, requiere paciencia, concentración y esfuerzo, para ello, no busques nunca el camino más fácil, Sino el correcto. Enorgullécete de tus logros, más no permitas que la soberbia, te haga olvidar que vale más una sonrisa.

Piensa que mamá está y estará siempre contigo, que su misión más importante es ver florecida en ti, a una persona de bien, que deje marcadas sus huellas en el sendero, para que quizá sirva de guía de quienes no encuentren un camino.

Publicado en Cartas | Etiquetas: | Déjame tu comentario

Estoy aquí, nunca me iré

Amor mío:
No sé cuando dejamos de escribir, no sé por qué motivos mis letras no salían al exterior… pero ya ves, así es el amor, nuestro amor. Un amor especial, que no necesita de muchas palabras pues nuestros silencios hablan por nosotros.

Nuestras miradas sólo ven un horizonte, uno lejano porque no estás a mi lado, no estamos juntos… Pero eso no cambia nada, nuestro amor siempre lo podrás escuchar en el susurro del viento, y en las noches más oscuras lo podrás ver en la luz de la luna, así como en el canto del pajarillo de cada mañana.

En todo lo que hagas, siente este amor, el nuestro.
Búscame, en cada instante que me pienses, allí estaré para ti así como sé que tú lo estarás para mí. Nuestro amor es fuerte y bello, tras cada tropiezo renace con más fuerzas que antes. Un amor como este no se encuentra en cualquier lugar.

En nuestro amor reside la esperanza de un mañana juntos, de que un día tus manos alcancen a tomar las mías y que juntos por fin podamos vivir este amor en toda su plenitud.

Hoy recibes mis letras, mañana será mi boca la que te hable
y reafirme lo que aquí plasmo en palabras escritas: mi amor por ti.

No me olvides, no dejes que las sombras de las tristezas apaguen tu mirada, piensa en mí, sentirás que mi amor es grande, limpio y seguro. Han caído muchas hojas de nuestros calendarios y aquí estamos tú y yo, juntos, enamorados, con los mismos sueños de antes y siempre…

Todo en ti me enamora: sigue soñando, un día cuando menos lo esperemos estaremos juntos, unidos por un amor que no acaba nunca, eterno, único… un amor para toda la vida.

Desde mi rincón para ti.

Autor: Shoshan

Publicado en Cartas | Etiquetas: | Déjame tu comentario

Soy tu amiga, y tú mi tesoro

Yo quisiera tener un cofre lleno de mucho amor, de sabiduría, de paciencia, de tolerancia, de saber ser una verdadera amiga para quien pueda necesitarme.

Ofrecer mi mano sin condición para ayudarte a llevar lo que a solas no puedes, estar allí siempre que necesites ser escuchado. Mi hombro para cuando quieras llorar, mis pies para que te acompañen a donde quiera y pueda caminar junto a ti.

Mis consejos por si pueden hacerte reflexionar y mi amistad incondicional sin limite de horario ni de tiempo, porque no te quiero para que resuelvas mis problemas ni para ser una carga para ti, ni aprovecharme de tus sentimientos, ni causarte daño alguno…

Sólo quiero que emprendamos este camino de la vida llamada amistad y podamos compartir, te espero con los brazos abiertos y las puertas no solo de mi casa sino de mi corazón para ti que deseas lo mismo que yo.

Me despido deseando que mi deseo se haga realidad siendo para ti una verdadera amiga.
Con amor,
tu amiga.

Autor: Perla.

Publicado en Cartas | Etiquetas: | Déjame tu comentario